Estres en Animales
Aveses nosotros mismos no entendemos que nuestras mascotas tambien sufren de estrés. La psicología científica sostiene que el estrés depende de la interpretación que construimos sobre nuestra relación con el entorno. Es decir, sentimos según interpretamos (actividad cognitiva o mental) la realidad.
El estrés en animales debe seguir un mecanismo similar. Los investigadores más reconocidos en el campo de la experimentación admiten que los animales tienen una capacidad cognitiva (mental): expresan conductas dirigidas a una meta, construyen una representación cognitiva del entorno que incluye comparaciones entre la situación actual y experiencias previas, realizan predicciones, y ponen en práctica acciones adaptativas basándose en ellas, pueden aprender y reaccionan ante lo que esperan que va a suceder.
Un animal estresado es un animal que sufre o sabe que va a sufrir (el animal es capaz de anticipar el sufrimiento, lo que se comprueba por sus elevados niveles hormonales). Ciertos científicos han subrayado la semejanza entre el concepto de estrés y el de sufrimiento: los animales sufren estrés en los laboratorios.
Otras causas de estrés son las manipulaciones que sufren los animales destinados al consumo humano que permanecen confinados y hacinados en celdas para ahorrar espacio.
El transporte a centros especializados situados, a veces, a cientos de kilómetros donde son sometidos a manipulaciones irritantes y desagradables, también les produce un estrés que les lleva a pérdidas de peso entre el 5 y el 10%, e incluso a la muerte (entre el 0,1 y el 0,5%). Las consecuencias comerciales del estrés son anomalías en la calidad de la carne (carnes fatigadas) por aparición de cambios en la evolución postmortem del pH muscular, que traen consigo una menor capacidad para conservar el agua de su constitución.
Cómo no citar la, probablemente, más absurda e injusta, causa de estrés y sufrimiento en los animales: su utilización en las ridículas y bárbaras fiestas populares, para diversión de los sectores más salvajes y zafios de nuestra sociedad, que pretenden ahogar sus amarguras y frustraciones con el martirio de un animal inocente y, en muchas ocasiones, enfermo.
Está probado que los toros ya salen lesionados a la plaza: los veterinarios de la plaza de Madrid han determinado que el 86% de los toros lidiados presentan una lesión del aparato locomotor (osteocondritis) que se manifiesta con síntomas como la falta de fuerza, caídas o escasa acometividad. Según esos mismos veterinarios otra de las causas del bajo rendimiento de los toros, es el estrés sufrido en el viaje hasta la plaza.
Lo más triste de todo es el denominador común que subyace en todas las causa de estrés citadas: en su origen siempre encontramos a la especie humana. Experimentamos, comemos y nos divertimos causando sufrimiento a los animales. Por favor cuiden a sus mascotas y traten de no hacerlas sufrir de estres.

Cata dijo
Me parece muy cierto todo lo que dice el artículo, verdadderamente los culpables del estres animal somos los humanos, y los pobres e inocentes animales no tienen como defendenderse de los crueles actos a los que están sometidos. Claro está que los rodeos, corridas de toros, circos (con animales), peleas de gallos, etc. son una estupidez!!, una insensatez que solo proviene de la ignorancia del hombre...
los animales TAMBIÉN POSEEN DERECHOS... y eso se debe tomar muy en cuenta antes de hacer sufrir a un animal....
20 Octubre 2005 | 01:44 AM